El Correntíu

Casa Rural

 

CAMINO DE SANTIAGO

Camino de Santiago

Desde el siglo IX, en el que los peregrinos comenzaron a construir el Camino con sus pisadas, sus aportaciones, creaciones y demandas, hasta finales del siglo XX, en que renació de forma extraordinaria, incluso su mensaje, no cesó esta ruta de ser itinerario para las culturas de Europa y pilar de su propia identidad.
Sucedió que, siendo rey Alfonso II de Asturias (siglo IX), fue descubierta la tumba de Santiago Apóstol en Iría Flavia (Galicia) donde fue ubicado su sepulcro, cuando sus discípulos trajeron su cuerpo embalsamado desde Jerusalén.
Desde sus inicios, el Camino de Santiago es espíritu, es arte, es cultura, hacia Santiago de Compostela, donde el rey Alfonso II el Casto ordenó erigir el primer templo, núcleo originario de la actual catedral, morada del Apóstol.
Posteriormente, Carlomagno protege y apoya los caminos de Santiago, y Sancho el Mayor de Navarra, Sancho Ramírez de Aragón, Alfonso VI de Castilla y León, Fernando II, Alfonso IX, y los esfuerzos de Cluny y de la propia iglesia consolidan el Camino, que se convierte en arteria viva que une tierras y pueblos por encima de las diferencias de todo tipo. Las peregrinaciones de todo el mundo, a visitar la tumba del Apóstol, no han cesado desde el siglo IX.
En 1987 el Consejo de Europa declaró el Camino de Santiago "Primer Itinerario Cultural Europeo". Los Ministros de Cultura de Europa, en declaración al efecto, afirmaron de él que es "uno de los pilares de la construcción histórica y de la formación de la identidad cultural europea". La UNESCO, en 1993, lo declaró "Patrimonio de la Humanidad".
El Camino de Santiago en Ribadesella
Antes de denominarse Camino de Santiago las rutas fueron calzadas romanas, utilizadas por raudos correos por relevos que llevaban los mensajes desde Roma a todos los lugares del Imperio.
Siglos después, durante el reinado de Felipe IV, cambiaron su nombre por el de Camino Real.
El camino costero procedente de Francia cruzaba la frontera de Hendaya en dirección a las Vascongadas, Cantabria y Asturias, entrando a Galicia por Ribadeo, para unirse al Camino Francés en Arzúa, muy cerca de Santiago de Compostela.
A su paso por Asturias atraviesa Ribadesella, procedente de Llanes, cruzando el puente del Aguamía, en Cuerres.
Desde aquí, el Camino (acondicionado y señalado) prosigue de frente, ascendiendo por la Cerecera para a continuación con dirección suroeste ir al encuentro de la vía del tren que lo cortó.
Atravesada ésta, el peregrino puede hacer una pausa adentrándose en el pueblo, visitar la iglesia de San Mamés hoy bajo la advocación de San Lorenzo y beber de la Fuente de los Peregrinos de origen románico.
Retomando el Camino, ahora en un breve espacio carretera, aquél discurre hacia el oeste aprovechando un estrecho pasillo bordeado de cuetos, y de esta forma prosigue al norte de Toriello, cercano a los lugares de La Vega y El Clavo.
A unos 650 m. de este punto el Camino vuelve a estar atravesado por la vía del tren sin que su paso entrañe dificultad.
En adelante, con rumbo fijo noroeste atraviesa en línea recta los parajes de Sobares y Pozu la Arena, y dejando a la derecha el lugar del Infierno se llega al caserío de La Espina, cruzando de nuevo el tendido férreo a unos 300 m.
La señal indica al peregrino la salida del sendero hacia Ribadesella por Orellana a la carretera AS-263, girando a la derecha.
Se continúa por el tramo viejo de la carretera que lleva al peregrino hasta la misma entrada a la Villa por el antiguo y pintoresco barrio alto de El Portiellu.
Desde aquí, el Camino desciende lentamente por una vieja y estrecha calle hacia el casco urbano de la villa, al que se accede por unos escalones de piedra en dirección a la antigua y breve calle Oscura, continuando por la del Infante hacia la plaza Reina María Cristina, antesala de la primitiva Calle Mayor, primer eje viario y comercial de la Ribadesella de antiguos palacios y nobles edificaciones de piedra con escudos de armas, entre los que destaca el palacio renacentista de los Cutre, hoy edificio del Ayuntamiento.
Aquí se encuentra el peregrino con la iglesia de Santa María Magdalena.
Continuando por la Calla Mayor, ahora denominada Manuel Fernández Juncos, al final se accede, girando a la izquierda, a la calle Manuel Caso de la Villa que conduce hacia el barrio de pescadores en el Puerto de Ribadesella, donde se encuentra la Capilla de Santa Ana, datada del siglo XV y antiguamente visitada por los peregrinos antes de coger la barca que cruzaba la ancha ría del Sella.
El Camino prosigue a lo largo del puerto pesquero en dirección al puente sobre el Sella y una vez superado éste ha de bordear la margen izquierda de la ría hasta el arenal de Santa Marina, por la calle Ricardo Cangas el Camino avanza hacia el oeste, en línea recta, entre chalets bordeando la cuenca del arroyo de San Pedro hasta Llama, por un tramo recientemente asfaltado que sigue en todo momento el trazado antiguo.
Superado el arroyo y en ascenso se llega al pueblo de Abeo.
Si se desvçia a la izquierda unos 250 m., se puede visitar la iglesia de San Esteban de Leces, que presenta un ábside con restos románicos y desde la que se puede observar una dilatada panorámica sobre el mar y el puerto de Ribadesella. Además se encuentra aquí el albergue para peregrinos.
Continuando, ahora en descenso por El Calerón, el camino se caracteriza por su caja profunda, contrafuertes de piedra en los taludes laterales y un empedrado de gran calidad con atarjeas de buenas proporciones, reuniendo las mejores condiciones de conservación en las proximidades de la Casa del Manso, antigua venta, donde el empedrado se dispone de manera simétrica con márgenes, así como en su tramo final en Vega.
El Calerón se inicia a unos 50 m. al oeste de los depósitos de agua de Abeo y rodeando el sur del montículo donde se asienta este lugar se encamina con rumbo noroeste hacia el caseíío de Vega, faldeando por la base del Monte Redondo.
Al inicio del pueblo de Vega, a la izquierda del camino, se encuentra la capilla de Santa María Magdalena, reconstruida en 1.772.
Atravesando el pueblo en dirección a la playa de Vega se cruza el arroyo del Acebo, accediendo a una paulatina subida de unos 1400 m. por la ladera norte de El Cueto, en dirección a Berbes.
Este tramo iniciado en la playa presenta algunos vestigios, en el empedrado, de Camino Real que aún conserva.
Continúa por un lugar donde existían explotaciones de mineral a cielo abierto, encontrando la señal que adentra al peregrino en el núcleo de Berbes por el lado norte.
Una vez en Berbes, evitando cuetos y depresiones, el Camino serpentea hasta llegar al km 10 de la carretera N-632, procedente de La Caleyona, uno de los tramos más impresionantes, que fue abierto en la roca caliza, de paredes verticales y una gran profundidad, conservando restos de empedrado.
A continuación se avanza poco más de 1 km por la carretera, distancia que nos separa del límite del Concejo de RIBADESELLA con el vecino de CARAVIA.