El Correntíu

Casa Rural

el trasgu


EL TRASGU

Es la figura más simpática de la mitología asturiana. Del latín transgredi, un verbo que significaba cometer infracción, se encuentra en los desvanes y las partes menos habitadas de la casa.
El Trasgu es un hombrín vestido de colorado. Tiene un agujero en la mano izquierda. Su diversión consiste en ir a los desvanes a provocar ruidos de cadenas y cambiar las cosas de lugar, rompe cacharros, saca las vacas, … causando toda serie de tropelías cuando el dueño de la casa le cae mal; pero se va al lado opuesto si la familia es de su agrado. En ese caso limpia y ordena todo el hogar. Si, hartos de aguantarlo, los dueños cambian de casa, él va con ellos, siguiéndolos hasta el nuevo hogar.
El Trasgu puede ser alegre simpático y ordenado, o travieso, malhumorado y desordenado, tiene un gesto pícaro.
Se dice que para echarlo de casa hay que darle avellanas, que va perdiendo por el agujero de la mano y con ellas el camino de regreso a ese hogar.
El Trasgu
trasgu Se puede desconjurar retándolo a hacer cosas imposibles como traer agua de mar en un cesto, coger del suelo un puñado de granos (tiene las manos agujereadas), poner blanca la piel de un cabrito negro…
Puede representar el miedo a la soledad, a lo desconocido, a la noche, pero sin ensañamiento, con un sentido divertido.